Las primeras referencias históricas encontradas nos demuestran que la cerveza ya era conocida en Mesopotamia hace 6.000 años. Siglos más tarde, los egipcios hicieron de la cerveza su bebida nacional y la extendieron por los países vecinos y la cuenca mediterránea.

Galos y germanos perfeccionaron la técnica de fabricación original con métodos actuales. Es de importancia resaltar,  durante mucho tiempo, la elaboración de la cerveza formó parte del trabajo de las amas de casa, que iban al horno público a cocer su pan y a hacer la cerveza. Hasta el siglo XX, con la aparición de los gremios cerveceros, la cerveza era un complemento alimenticio para peregrinos y enfermos recogidos en albergues y hospitales.

Tradicionalmente, en el proceso de elaboración de la cerveza han intervenido sólo ingredientes naturales como el agua, la cebada, la levadura y el lúpulo ( añadiéndose en el siglo XX) por sus propiedades antisépticas y es el responsable del sabor amargo característico de la cerveza.

De acuerdo con las investigaciones del Centro Mercé Vidal, el consumo de la cerveza con fines terapéuticos también tiene base documental, donde se expone según su estudio que los griegos llamaban a la cerveza “oinos christino”( la misma raíz que Cristo el ungido). La bebida que servía para ungir a las personas afectadas de dolencias gástricas e intestinales. En la Roma Imperial, la cerveza, se vinculó a la curación de diversas patologías relacionadas con el estómago. A su vez considerada adecuada contra las lombrices intestinales y la inflamación de las glándulas.

Gracias a muchas y constantes investigaciones hasta nuestra actualidad, en España, el organismo científico de referencia que promueve la investigación sobre la relación del consumo moderado de cerveza y sobre sus efectos en el organismo; es el Centro de Información Cerveza y Salud (CICS).

Desde 1922, cerveceros de España, velan por el desarrollo del sector cervecero con absoluta responsabilidad social.

A pesar, de todo lo anterior conocemos muy poco sobre los beneficios de la cerveza. Para muchos la cerveza es el común tópico de la barriga cervecera; sin embargo, les aseguro que después de numerosos estudios científicos y médicos se ha demostrado que no es cierto.

1 caña equivale a 90 calorías con un consumo moderado, no afecta el índice de masa corporal ni el peso de la persona. (CICS).

Considero, que el gremio cervecero ha dado enormes pasos hacia la salud, otorgándonos gran información de valor beneficiosa en el consumo de la cerveza de forma moderada, logrando demostrar el Dr. Javier Posada( escuela superior de cerveza y malta), lo siguiente:

  1. Menor incidencia de enfermedades del corazón que los alcohólicos o abstemios.
  2. La cerveza contiene todas las vitaminas importantes del grupo B, además de las vitaminas A, D y E.
  3. El consumo moderado de cerveza disminuye la excitabilidad y facilita la relajación.
  4. La cerveza es un complemento valioso por sus vitaminas, hidratos de carbono, aminoácidos, bajo contenido en sodio para dietas contra la hipertensión.
  5. Beber cerveza promueve la secreción de los jugos gástricos, facilita la digestión y estimula el apetito por sustancias amargas del lúpulo.
  6. La cerveza cumple todos los requisitos higiénicos, debido a que no es posible que en ella se desarrollen microorganismos patógenos. La presencia de alcohol, de sustancias amargas y de componentes fenólicos tienen un efecto beneficioso.
  7. La cerveza se digiere fácilmente. Sus componentes se absorben y se asimilan fácil y rápidamente por el organismo.
  8. El consumo moderado de cerveza, al contener alcohol, disminuye la retención de agua y es un excelente diurético.
  9. Su consumo se recomienda a las personas con tendencia a padecer hipertensión o que tienen una alta concentración de lípidos en sangre, pero que pueden consumir alcohol con moderación.

Sólo me queda expresar la gratitud en España que exista la gran maquinaria de Maestros cerveceros unidos por la visión:

“El sector cervecero es un sector comprometido, innovador, responsable y competitivo. Desde Cerveceros de España, nos sentimos orgullosos de elaborar un producto con ingredientes naturales y procesos sostenibles que forman parte de la cultura española y de la vida mediterránea.”

 Mónica Olavarría.

Farmacéutica.

Maestra Cervecera y Maltera.

 

Mariana Cedeño Encinas