La creación del Día Internacional de la Mujer (a finales del siglo XIX) en pleno mundo industrializado, un periodo de expansión y turbulencia, crecimiento efervescente de la población y de ideologías radicales. 

La historia nos remonta al 8 de marzo de 1857 (una de las primeras manifestaciones de relevancia); trabajadoras del gremio textil salieron a las calles de New York con el lema “Pan y Rosas”, protestando por las míseras condiciones laborales y reivindicar recortes de horarios y el fin del trabajo infantil. 

Gracias a estas valientes mujeres, hoy en día, podemos resaltar la participación de la mujer en diferentes gremios profesionales; liderando en política, empresarias, emprendedoras, financieras, investigadoras, entre muchas otras, de forma relevante y esencial.  

El informe anual de la ONU, nos otorga información muy aproximada con respecto a la importancia de la organización para fomentar el empoderamiento de las mujeres e igualdad de género alrededor del mundo. “ Estamos viviendo el momento histórico en que el activismo de las mujeres, se moviliza de forma imparable, ramificándose a nivel mundial; para obtener sus derechos y ser escuchados”.

Debido  a dicho momento histórico; en el día a día vivimos a nivel social una avalancha de exigencias, que nos sumergen en un trabajo constante de crecimiento y superación. Como consecuencia y de forma inevitable, llega el momento de analizar los resultados que se van obteniendo y de forma más relevante e importante si dichas tareas realmente la están realizando como SER y a lo que realmente desea lograr; ante todo como ser humano; para  así poder dejar  la huella clave  para el éxito propio, que será reflejado en lo externo de forma inminente.

Cabe destacar, la gran trascendencia en la mujer en su evolución. Se han roto cada vez más paradigmas en creencias familiares, sociales y culturales; todo esto conlleva a la Reinvención total constante de lo que nos apasiona. Una mujer exitosa, nunca la define un acontecimiento pasado, si no su realidad presente. Ya que el verdadero éxito está en su constante evolución, tomando siempre en consideración que No Existe Factor Externo a ti misma que te haga lograr el Éxito.

Hoy te digo querida mujer, amar nuestra profesión y feminidad es genial, pero es aún más poderoso hacer profesionalmente lo que amamos; ese es el éxito. Continúa en constante evolución y uniéndonos en todas las esferas sin distinciones de ninguna índole, comprenderemos que no hay que esperar las crisis, nuestro gran secreto debe ser REINVENTARNOS  constantemente y seguir siendo las grandes creadoras.

Deseo culminar este post, otorgando una reflexión:

¿Quieres ser una mujer exitosa?

Deja de buscar el instante con el cual logres alcanzar el éxito y mejor construye un estilo de vida que te defina con trabajo constante, disciplina y pasión.

 

Artículo de Mónica Olavarría

@monicaolavarria_

Mariana Cedeño Encinas