La inversión de capital requiere de contextos que garanticen la mayor rentabilidad posible, para ello es necesario que existan las condiciones adecuadas en cuanto a garantías jurídicas y financieras, que permitan obtener la recuperación y el crecimiento de los recursos invertidos en los plazos previstos.  Ante la falta de estas premisas el capital huye y se reorganiza nuevamente sobre bases más estables.

Es exactamente esto lo que viene sucediendo en Venezuela desde hace más de una década, razón por la cual muchos emprendedores se han visto obligados a trasladar sus inversiones hacia otras latitudes donde el sistema legal brinda mayor seguridad y la economía se muestra mucho más robusta.

Uno de las naciones que se ha beneficiado de este movimiento de capitales ha sido Colombia. Allí, inversionistas venezolanos han encontrado las condiciones idóneas para llevar sus proyectos a buen puerto. Fabricantes, importadores, distribuidores autorizados de producción transnacional y hasta organizaciones empresariales de carácter financiero han logrado establecerse en el vecino más próximo a Venezuela logrando prosperar en sana paz.

Desde sus inicios, este arribo progresivo de inversionistas venezolanos, ha contado con el beneplácito de las organizaciones empresariales neogranadinas. En este aspecto a jugado un papel importante la Cámara Colombo Venezolana, cuyos voceros reconocen que antes de la presente crisis, Venezuela fue uno de los socios comerciales más importantes para los colombianos.

En el caso de España ha sido más lenta la aparición de iniciativas por cuenta propia por parte de inversionistas venezolanos. Hasta el momento, en varias ciudades han venido apareciendo restaurantes de comida venezolana y otros de comida rápida, con una aceptación interesante por parte del público. En otras áreas podemos hablar de negocios individuales con menor o mayor éxito, sin embargo, el tema es algo precario. En vista de esto un grupo de empresarios provenientes de Venezuela dio a conocer recientemente el Consejo Iberoamericano para la promoción de los Negocios y las Inversiones, siendo uno de los objetivos principales el atender en materia financiera, jurídica y formativa al público hispanohablante y en especial a los emprendedores venezolanos.

Volviendo a Sudamérica debemos señalar que desde Bogotá hasta Buenos Aires, pasando por Santiago, Lima y Quito, muchos venezolanos han comenzado ha destacarse con pequeños proyectos empresariales cuyo éxito esta por verse. Vale subrayar que la variedad de negocios emprendidos es de por sí inspiradora; ventas de tizana, arepas y empanadas, servicios de entretenimiento con tambores incluidos y hasta fábricas de calzado han comenzado con buen pié en distintas capitales latinoamericanas y han abierto una ventana que en un futuro puede llegar a ser bastante provechosa incluso para Venezuela. Para ellos nuestros mejores deseos.

Escrito por:

Albania Oyarzun

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VBC Canarias

Mariana Cedeño Encinas