Una de las principales funciones del  Auditor Interno (AI) es la de verificar que los controles, procedimientos y políticas de la Sociedad se estén cumpliendo, determinar cuáles son aquellos controles débiles o que no existen,  o bien,  que controles se pueden implantar o mejorar. Esta función es una valiosa aportación para la sociedad, ya que, permite que se utilicen más eficientemente los recursos, mejora la satisfacción de los clientes y hace que sus empleados  sean  más efectivos, en el desempeño de sus funciones. Igualmente es de suma  importancia, verificar el cumplimiento del marco legal donde se desarrolla la  sociedad.

Sin duda alguna, como consecuencia de todo lo anterior, si hay un control interno fuerte, repercutirá directamente en la cuenta de resultados de la sociedad, los ingresos de la sociedad se verán incrementados: al reducir los costes, tener un ahorro de gastos, al evitar el posible pago de multas y un buen grado de satisfacción de los clientes.

Por otra parte, otra aportación de la evaluación del control interno  que realiza el AI, permite ver más allá de los números y  balances de una sociedad en venta, o bien,  que quiera atraer nuevos socios. Algunas de las siguientes dudas, podrían quedar resueltas con dicha evaluación, por ejemplo: ¿Que hay detrás de los números, balances de esta sociedad? ¿Representa la realidad de la sociedad? ¿Esta sociedad ha cumplido o cumple con sus obligaciones legales? ¿El valor que se le ofrece al nuevo inversor se ajusta a lo que realmente vale? ¿La sociedad puede tener riesgos ocultos?

En resumen, si te gustaría reducir costes, incrementar tus ingresos, o bien, al menos conocer si puedes o no invertir en una sociedad y sea rentable, es de vital importancia contar con la ayuda de un Auditor Interno.

Johanna Alburjas Porras

Experta en Auditoría, en  sectores financieros y de servicios en Venezuela, Nueva York (USA), Curazao (AN) y España.

www.auditoriasjp.com

 

Tomas