El presidente del Venezuelan Business Club en Panamá ha hecho un llamado a mantener a Venezuela en el corazón, contribuyendo con la economía de ese país, al establecer conexiones de negocios con los empresarios que quedan allí.

Por : Tomás Ramírez González-

Reynaldo Díaz se prepara para asistir a uno de los eventos más grandes que ha organizado el Venezuelan Business Club en Panamá. Mientras invitados y miembros lo esperan para iniciar el desayuno de negocios Salón Marina Gran del Hotel Intercontinental Miramar, el administrador y experto en el área fiscal comparte su visión experiencia dirigiendo la organización en Panamá a través de una llamada intercontinental.

-¿Cómo han logrado tanto éxito en el nivel de las actividades?

-En Panamá hemos podido arrancar a partir de la experiencia del VBC en Miami y en España. Definitivamente nos han impulsado en cuanto a prestigio, marca y la manera de realizar las actividades, con un know how, que hace nos ha hecho saltarnos esa etapa de ensayo y error.

Nos enfocamos en hacer lo que queríamos hacer con éxito. De organizar un tipo de evento que cuente con empresarios y ejecutivos de empresa de alto perfil, ofreciéndole buen contenido, de nivel y de interés, integrando el tema Panamá y otros temas empresariales. Hemos podido conseguir excelentes expositores, tanto académicos o de alto perfil gubernamental, o empresas panameñas de alto perfil que se sienten interesados por el mercado venezolano. Esa unión ha llamado el interés de muchos, al ver reflejado el impacto en las reseñas de los eventos.

Panamá es un país relativamente pequeño, con poco más de cuatro millones de habitantes, con un nicho empresarial que se prepara bastante y que asiste a estos eventos de networking. Ellos se han dado cuenta del nivel de las iniciativas y se han sumado a ellas, lo que aporta la difusión de las actividades que a su vez genera nuevos socios y patrocinantes a la organización.

-¿Cómo han logrado el respaldo de la empresa privada en las actividades del VBC?

-Hemos realizado los eventos en salones de hoteles importantes en donde se desarrollan temas interesantes con invitados notables. Muchos empresarios quieren conocer a miembros de nuestra organización y eso ha venido generando un networking de nivel que interesa a la empresa privada.

Cuándo a un empresario o un ejecutivo de alto perfil participa lo hace con la doble intención: la de apoyar a la organización y la de proyectar ventas e imagen. Al realizar buenos eventos, mantener un networking positivo, relacionar a la gente, mantener un chat con miembros activos de la organización y actualizar la información en las redes sociales, se genera un interés en el patrocinante.

Tener reflejo en España y Miami también hace que nos vean como lo que somos, la red de negocios de venezolanos más importante del mundo.

-¿Cuál es el mayor reto de los venezolanos en Panamá?

-En cualquier país se está recibiendo una población venezolana importante. Desde 2003, cuando migré de Venezuela por temas laborales, he percibido el estilo de las oleadas. Primero en Miami, donde estuve ocho años y luego aquí en Panamá, desde hace seis años. Primero llegaron inversionistas y empresarios. Luego hubo un mix entre ejecutivos de empresa y profesionales. Luego vino la parte familiar. En los últimos años se ha producido la llegada de venezolanos sin mucha planificación, que han tratado de cambiar sus condiciones de vida y que han venido un poco a ser “lo que sea”. Ese “lo que sea” ha venido sonando en distintos países como Argentina, España, Perú, etc.

En el caso de Panamá, al ser un país pequeño, si llegan más de 50 mil venezolanos, es un porcentaje importante de la población. Quizás se puede sentir alguna resistencia en redes sociales, no solo con el venezolano sino con el extranjero en general, a raíz de la campaña electoral en Estados Unidos. Esto ha presionado el reclamo del Panameño hacia su país.

En cuanto a la comunidad empresarial, es una actividad con mucha armonía. Con muy buen nivel. Aprecian el contenido y el impulso que hemos dado al país. Hemos sido una inmigración positiva por años. Con una inversión de capital humano, cultural y financiero. Eso ha impactado tanto como nuestro país fue impactado por la cultura de la migración que recibió Venezuela. Todo inmigrante tiene que dar doble o triple impulso a su labor. Está quemando capital cada día que está presente en ese país que le da otra oportunidad. Está conociendo la cultura de cada país. Siento que es parte del aprendizaje que obtienen los venezolanos como migrantes y cada país lo irá asimilando de manera cultural e inteligente.

La labor del VBC es la integración en cada uno de los países. Por eso no nos cerramos ni sesgamos, convirtiéndonos en un gueto.

-¿Qué puedes decirle a la comunidad venezolana en España?

-El mensaje es de unión y de integración. Es el de apoyarnos y de quitarnos esa tarea de criticarnos. Sobretodo el de hablar bien de Venezuela. Recordar Venezuela. Pensar en esa Venezuela en positivo. Tenemos que agradecer a Venezuela, y tenemos mucho por hacer por Venezuela. Tendremos que reconstruir Venezuela como ha sucedido con otros países. Muchos de los venezolanos estamos fuera temporalmente, por lo que deslindarnos de nuestro país y de nuestra cultura, no enseñar a nuestros hijos lo bonito de nuestro país y de lo que tenemos allá, sería un grave error.

Mi mensaje sería seguir hablando bien de Venezuela y resaltar lo positivo de nuestro país, sabiendo que nunca dejaremos de ser venezolanos. Nunca dejaremos nuestra cultura y no podrán quitarnos lo que somos y lo que hemos aprendido. De hecho, ese es nuestro valor agregado. Mucha gente se olvida de eso. Mucha gente se esconde y no quiere que sepa que es venezolana. Hay que resaltar que somos venezolanos. Valemos mucho y aportamos mucho valor agregado en cualquier país, cualquier ciudad y cualquier organización.

Aprendamos mucho de cómo se hacen negocios en los países en donde estamos para poder aplicarlo en Venezuela dentro de unos años. No olvidemos tampoco a los ciudadanos en Venezuela que necesitan estar involucrados con nosotros que estamos afuera. No solo lo que se ha hablado de medicinas y alimentos, sino de sumarlos a los negocios. Muchos no van a salir del país pero quieren hacer negocios con nosotros y con otros ciudadanos del mundo, así que apoyemos esa integración.

-¿Cómo compaginas tu actividad profesional con el VBC?

-Soy un adicto al VBC. Me lo dicen mi esposa, mis amigos y mis socios. Esta labor es prioritaria. Ha sido parte de mi vida. Desde que seguí al líder de esta organización, Miguel Villarroel, a Daniel Naim, a Nelson Ramírez, a Marielena Pereira. Todos los que estuvimos involucrados en la construcción día a día de esta marca, esta organización, este sueño.

A mí me llena mucho estar en el VBC. Apoyar todo lo que estamos haciendo hoy por hoy. Veo un futuro espectacular como organización, ya creado el VBC Internacional. Vemos la interacción que se genera entre estas cuatro sedes en España, Estados Unidos, Panamá y Venezuela. Esto va a estar por muchos más años si lo mantenemos y lo apoyamos.

Tengo mucha pasión por lo que hacemos. Aunque mi negocio no tiene mucho que ver con lo que hacemos en el VBC, nos ayuda a relacionarnos, a posicionarnos en el país sede y eso, en el futuro, va a traer beneficios en la parte comercial y profesional. Para eso está formada esta plataforma. Para que nos demos a conocer. Para tener la posibilidad de nuestros negocios y de nuestras familias. Porque a nivel social es una de las cosas que más hacemos. En las actividades de las fundaciones y de las ONG´s involucramos a nuestras familias. En definitiva el VBC es una gran familia por lo que es parte de mi familia y de mi negocio. Todos están conscientes de que el VBC es parte de mi vida.

Daniela De Blois