Por: Tomás Ramírez González

Cada Limonada es una experiencia nueva para todos aquellos que participan en las actividades del Venezuelan Business Club (VBC). Mes a mes, la actividad se envuelve en una caja de bombones llena de dulces iniciativas. En esta ocasión, los presentes disfrutaron de un intercambio de idiomas a través de su fundadora Belén Rubio.

Además de hacer un test sorpresa, los presentes pudieron escuchar la inspiradora historia de Rubio y de su equipo, además de poder disfrutar del networking más esperado por la comunidad hispano-venezolana, de Madrid.

Invitados y miembros también pudieron degustar las delicias de maíz salidas de la cocina del restaurante Mestizo, ubicado muy cerca de la estación de renfe de Recoletos.

La junta directiva, a través de sus miembros Natacha Lander, Mariale Mikelson y de su presidente, Miguel Villarroel, hicieron una breve presentación de las actividades del club y de las bondades de ser parte de él, antes de dar el paso a uno de sus más miembros, el abogado Ramón Castilla.

“Ponemos nuestros servicios a la disposición de aquellos que necesiten asesoramiento en todo tipo de temas legales y fiscales. Ya sea de tema de visado o en lo que podamos ayudar”, expresó el especialista en temas inmobiliarios, tras compartir durante su intervención que asesoró al grupo Sambil en la compra del Centro Comercial M-30.

El toque solidario de este encuentro lo ha dado la Asociación Madres Solteras. Una de sus representantes, Carmen Flores, describió los cuatro campos de acción en los que trabaja la organización: vivienda, empleo, guarderia y bolsa de alimentos. “Un 47% de las madres que llega a nosotros es de origen latino. Muchas de ellas tienen dificultades para encontrar empleo o para dejar a sus niños en un sitio seguro mientras laboran”.

Flores pidió la colaboración de los empresarios presentes para que aporten, ya sea con fuentes de empleo para estas familias rotas o con recursos económicos para poder sustentar las actividades de la asociación.

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